«…Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo»
Mateo 6:10 NVI
Esta parte de la oración es el momento de la entrega. Después de agradecer a Dios por Sus bendiciones e interceder por nuestro entorno, es tiempo de confiarle nuestro día. A todos nos gustaría responder con un «sí» rotundo a la pregunta de si creemos que los planes de Dios son mejores que los nuestros. Pero en la práctica, en medio de las situaciones, se vuelve un desafío gigante creerlo y descansar en esa verdad.
Él mismo nos recuerda en Isaías 55 que Sus pensamientos y caminos son mas altos que los nuestro. Nuestra tarea diaria no consiste en desgastarnos intentando descifrar cada misterio o comprender perfectamente cada circunstancia, sino en descansar y confiar en que Él es un Padre amoroso que desea lo mejor para nosotros. Rendirse es dejar de exigir explicaciones para empezar a abrazar Su soberanía.
Hoy, practicá el ejercicio de abrir tus manos en señal de rendición. Entregá el control de tu agenda, de tus preocupaciones y de tus expectativas, y permití que sea Su guía la que marque el rumbo de tu día.
Reflexioná y ora:
Usá estas preguntas para guiar tus oraciones y reflexiones mientras pasas tiempo con Dios hoy.
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¿Qué situación estás intentando controlar por tus propios medios y necesitas rendir hoy ante Dios?
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¿Cómo te ayuda a descansar el recordar que los pensamientos y caminos de Dios son más altos y perfectos que los tuyos?