Ayuno

Día 13 – Ayuno 2026

«A él le toca crecer y a mí, menguar.»
Juan 3:30 NVI

Rendir la voluntad no suele ser un evento explosivo, aprendido de manera instantánea,sino una serie de pequeñas decisiones diarias. Juan el Bautista entendía que su propósito no era brillar por cuenta propia, sino ser el escenario donde la luz de Jesús pudiera verse con claridad. Menguar no significa desaparecer o perder nuestro valor; significa quitar nuestro ego del centro para que la sabiduría de Dios tome el mando.

Muchas veces luchamos por mantener el control de nuestra reputación, de nuestros planes o de cómo nos ven los demás. Sentimos que si «menguamos», estamos perdiendo nuestra identidad. Sin embargo, la paradoja del Reino es que cuanto más espacio le cedemos a Él, más plena y auténtica se vuelve nuestra vida. Rendirse es dejar de ser el protagonista de nuestra propia historia para dejar que el Autor tome la pluma.

Hoy, identifica esa área donde estás luchando por ser el centro de atención o por tener la última palabra. Probá la libertad de decir: «Señor, que tu voluntad crezca y la mía pase a segundo plano».

Reflexioná y ora:

Usá estas preguntas para guiar tus oraciones y reflexiones mientras pasas tiempo con Dios hoy.

  • ¿En qué área de tu vida te cuesta más dejar que Jesús sea el que «crezca»?
  • ¿Qué temor te impide cederle el control total de tus planes hoy?