«Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.»
Habacuc 3:2 NTV
Habacuc es un libro breve del Antiguo Testamento. El autor registra principalmente oraciones entre él y Dios sobre la caída y el exilio de la nación de Judá. La oración de Habacuc cargaba con mucha expectativa. Recuerda lo que oyó que Dios había hecho en el pasado y le ruega que vuelva a hacer lo mismo.
A lo largo de la historia de la humanidad, Dios se ha movido, atrayendo a las personas hacia sí mismo. Muchas veces a través de avivamientos, de esos «despertares». Un despertar ocurre cuando Dios derrama su Espíritu en una región y alcanza a muchas personas que están lejos de Él. Las despierta a quién es Él para que puedan seguirlo. Un avivamiento, por otro lado, es cuando la iglesia en un área siente la presencia de Dios y vuelve a la vida. Es cuando la iglesia se convierte en lo que siempre estuvo destinada a ser.
Como iglesia, oramos para que Dios haga ambas cosas en nuestra hermosa Ciudad. Oramos para que Dios atraiga a las personas hacia sí mismo y reavive la iglesia para que vuelva a ser lo que siempre ha estado destinada a ser. Hoy, podemos seguir el ejemplo de Habacuc y rogarle a Dios que haga hoy lo que ya ha hecho antes.
Reflexioná y ora:
Usá estas preguntas para guiar tus oraciones y reflexiones mientras pasas tiempo con Dios hoy.
- ¿Cuánto deseo un cambio profundo, con frutos evidentes en nuestra ciudad?
- ¿Qué puedo empezar a hacer para que esto pase?